ADMINISTRACIÓN NACIONAL OCEÁNICA Y ATMOSFÉRICA (NOAA)
NOAA es
una agencia científica del Departamento de Comercio de los Estados Unidos que
enriquece la vida a través de la ciencia. Su alcance va desde la superficie del
sol hasta las profundidades del fondo del océano mientras que trabaja para
mantener a los ciudadanos informados del entorno cambiante que los rodea.
Hace pocos años los modelos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica predijo un Niño muy importante para el año 2014. Sin embargo, este nunca tuvo lugar.
Según la información histórica, luego del fenómeno El Niño de 1998, la comunidad científica internacional comenzó a analizar la región del Pacífico Central, porque le permitía determinar si ocurriría o no un fenómeno El Niño, debido a que el calentamiento específico de esta región del océano repercutía hasta las costas de los Estados Unidos y de Sudamérica.
Sin embargo, aún con ese monitoreo, los modelos de pronóstico de la NOAA no son necesariamente acertados, ya que las predicciones también tienen deficiencias como las proyectadas en el 2014.
ESTUDIO NACIONAL DEL FENÓMENO EL NIÑO (ENFEN)
El Comité ENFEN es el ente científico y técnico multisectorial de carácter oficial que tiene la
función de monitorear, vigilar, analizar y alertar sobre las anomalías del
océano y la atmósfera, que permitan diseñar medidas de prevención oportunas
para reducir los impactos del Fenómeno El Niño.
Su labor primordial consiste en estudiar el Fenómeno
"El Niño", con la finalidad de lograr una mejor comprensión del
mismo, poder predecirlo y determinar sus probables consecuencias.
Asimismo, coordinar, recomendar y asesorar las
actividades vinculadas con este fenómeno en el ámbito nacional. Además de
coordinar a nivel internacional los asuntos ligados al Proyecto ERFEN.
El Comité encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El
Niño (ENFEN) se reunió para analizar la información de las condiciones
meteorológicas, oceanográficas, biológico-pesqueras e hidrológicas al mes de
enero de 2017.
En la región del Pacífico Central (región Niño 3.4), la
temperatura superficial del mar (TSM) mostraba valores dentro del rango normal
(ver figura 3.3a). La inclinación este-oeste de la termoclina y el contenido de
calor en el Pacífico ecuatorial continuaban alrededor de lo normal.
Según el valor temporal del Índice Oceánico Niño (ONI)
estimado hasta enero, el evento de La Niña débil en el Pacífico Central habría
concluido en diciembre 2016. Por otro lado, a partir de la segunda semana del
mes se vienen observando anomalías de vientos del oeste en el Pacífico
Ecuatorial Oriental. Asimismo, en esta región, incluyendo la costa peruana,
aumentaron rápidamente las anomalías positivas de la temperatura superficial
del mar (TSM), alcanzando +2,0°C en la región Niño 1+2 (ver figura 3.3b), +5°C
en Talara y +6°C en Paita hacia fines del mes.
El valor estimado del Índice Costero El Niño para diciembre
fue +0,70°C (condición cálida débil) y el estimado para enero fue de +0,77°C
(condición cálida débil). A lo largo del mes, se observó un debilitamiento
persistente del Anticiclón del Pacífico Sur y los vientos costeros, que,
sumados a la intensificación de los vientos del norte frente a Centroamérica,
favorecieron el desplazamiento de aguas ecuatoriales hacia el sur y el
calentamiento superficial. Este calentamiento además se reflejó en la formación
de la segunda banda de la Zona de Convergencia Intertropical en
la última semana del mes. Además, una onda Kelvin cálida superficial, asociada
a las anomalías de vientos del oeste en el Pacífico Oriental, arribó a la costa
durante el mes de enero, contribuyendo a dicho calentamiento.
A finales del mes de enero se presentaron lluvias de
magnitud muy fuerte2 en Tumbes y Piura por efecto de la interacción
océano-atmósfera, provocada por dicho calentamiento.
A finales del mes de enero se presentaron lluvias de
magnitud muy fuerte2 en Tumbes y Piura por efecto de la interacción
océano-atmósfera, provocada por dicho calentamiento. Las anomalías de las
temperaturas máximas del aire se incrementaron en general. En la costa norte se
presentaron anomalías de +1,5°C para la temperatura máxima y +0,5°C para la
temperatura mínima. En la costa central, las anomalías fueron de +1,9°C en la
temperatura máxima y +1,7°C en la temperatura mínima, mientras que, en la costa
sur, las anomalías fueron de +1,5°C y +1,7°C, respectivamente.
En las estaciones costeras, la TSM promedio mensual presentó
valores por encima de lo normal en la costa norte, mientras que en la costa
central y sur alrededor de lo normal. Sin embargo, desde la segunda semana se
detectó un rápido incremento de la TSM, principalmente en la costa norte y
central del Perú, entre +2°C y +6°C (Figura 3.4). Frente a la costa norte, la
TSM alcanzó valores de 27°C cerca de la costa, mientras que frente a la costa
central y sur se registró valores de 26°C por fuera de las 50 millas de la
costa, con la excepción entre Callao y Pisco, donde alcanzó valores menores.
En las secciones oceanográficas de Paita y de Chicama, la
anomalía positiva de la temperatura se presentó en la capa de los 30 metros
superficiales, alcanzando valores de +3°C, en promedio, mientras que a mayor
profundidad se observaron condiciones neutras.
Por otro lado, se detectó la proyección de aguas
ecuatoriales superficiales (AES), de baja salinidad, hasta Pimentel,
restringidas a la capa superficial. Durante el mes, los ríos de la vertiente
del Pacífico incrementaron sus caudales: en el norte alcanzando valores
ligeramente sobre sus promedios históricos, mientras que en el centro,
alcanzaron valores muy por encima de sus promedios y en el sur, presentaron
valores similares a sus medias.
Los reservorios en general tuvieron una tendencia ascendente
respecto a su almacenamiento de agua: en la costa norte operaron en promedio al
36% y en la costa sur, al 44% respecto a su capacidad hidráulica útil. La
clorofila-a, indicador de la producción del fitoplancton, que es base de la
cadena alimenticia en el mar, presentó una rápida disminución en sus
concentraciones superficiales frente a la costa central y norte, posiblemente
debido al debilitamiento persistente del afloramiento costero y además, en el
norte, a la proyección de las AES que son típicamente menos productivas. Los
índices reproductivos de la anchoveta muestran que se ha reiniciado el desove
en la región norte centro.
La ausencia de munida en el norte, el retorno a costa del bonito y
agujilla, la presencia de jurel en el centro y el registro de sardina frente a
Pisco fueron indicios de un ambiente cálido.
SERVICIO NACIONAL DE METEOROLOGÍA E HIDROLOGÍA DEL PERÚ (SENAMHI)
El SENAMHI es una institución del estado peruano que nos brinda todo tipo de información sobre
el pronóstico del tiempo. También brinda asesoría y estudios científicos en las
áreas de hidrología, meteorología, agro-meteorología y asuntos ambientales.
Por ende, el
Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología, de acuerdo a su competencia
técnica especializada , es la entidad encargada de expedir certificaciones de
calibración y control del instrumental meteorológico e hidrológico, así como la
de otorgar conformidad a la información meteorológica e hidrológica, que sea
utilizada en el país, para la elaboración de proyectos, ejecución de obras u
otras actividades que se relacionen con la investigación, el comercio, la
industria u otros fines productivos o no, los cuales requerirán de dicha
autorización expresamente.
De acuerdo al
pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú
(SENAMHI), El Niño Costero, finalizó en mayo y actualmente los modelos
climáticos prevén condiciones normales en el Pacífico ecuatorial desde el mes
de julio hasta fines de 2017.
Además, se
pronostica que en el invierno 2017 las temperaturas en Lima fluctúen entre 15
°C y 19°C, lo que se considera como condiciones térmicas próximas a lo normal
para la estación de invierno.
En el caso de
la sierra, se prevé descensos durante la noche (heladas) cuyos valores estarán
entre normal a más bajos que su variabilidad; mientras que las temperaturas
diurnas se reportan entre normales a superiores, en general.
Respecto a la radiación ultravioleta, en la estación invernal se
mantendrá entre valores “alto a muy alto” con algunos días esporádicos
“extremadamente alto” en la zona alto andina, situación asociada a la escasa
nubosidad que predomina en esta época.
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| SEDE SENAMHI EN LIMA |
EL RADAR ATMOSFÉRICO DE LA UNIVERSIDAD DE PIURA
El radar atmosférico de la Universidad de Piura es un radar perfilador de vientos que opera en la banda VHF a una frecuencia nominal de 49.92 MHz. Con este radar se observa la dinámica de la atmósfera, midiendo las tres componentes del viento (vertical y horizontal en las direcciones Norte-Sur y Este-Oeste). Se le denomina perfilador de vientos porque con él se obtiene un perfil de las tres componentes del viento en un rango de entre 2 a 20 km de altura. Para cumplir esta función emplea una antena altamente directiva pues el ángulo del haz es de casi 2.5 grados. También se le denomina “Radar ST” (siglas en inglés) porque el perfil de vientos que se obtiene con este radar corresponde a alturas de la estratósfera y la tropósfera
Tiene como función principal medir los vientos de altura en el norte peruano, como parte de una cadena de radares ‘perfiladores de viento’ instalados a lo largo del Océano Pacífico ecuatorial por la Administración Nacional para el Océano y la Atmósfera de los Estados Unidos.
Esta cadena de radares tenía como propósito el estudio de la dinámica de la atmosfera sobre dicho océano y su alteración debido al fenómeno climático El Niño, poco estudiado y entendido hasta ese momento. El radar de UDEP está en el extremo oriental de dicha cadena de radares y es el único instalado en zona continental, el siguiente está ubicado en la isla San Cristóbal, en Galápagos, frente a Ecuador.
Cabe señalar, que la costa norte de Perú y la del Sur de Ecuador es la región continental más impactada por el fenómeno climático El Niño, que en 1982-83 fue devastador para esta región y hasta ese entonces poco se sabía de los mecanismos que lo formaban. Así, un radar instalado en Piura observaría la dinámica de la atmosfera regional ante el calentamiento de las aguas oceánicas del norte peruano.
El radar atmosférico
de la UDEP ha otorgado muchos aportes durante sus 25 años de funcionamiento,
casi ininterrumpido. Los datos proporcionados, junto a los de los demás
radares, han alimentado los modelos de la NOAA que permiten hacer predicciones
sobre El Niño e incentivan a realizar nuevas investigaciones.
El ingeniero Rodolfo Rodríguez, docente de la Facultad
de Ingeniería de la UDEP,
afirma que, con el radar, se hicieron las primeras observaciones de la
ionosfera (100 a 140 km) de la región Piura, así como se han detectado y
contado meteoritos caídos en la región. Además de ello, los resultados han dado
lugar a muchos artículos científicos publicados en revistas especializadas en
coautoría de profesionales peruanos y extranjeros.
Asimismo, en mayo del 2003, se realizó en la Universidad de Piura el
décimo taller de aspectos técnicos y científicos de radares atmosféricos
(MST10) que congregó a más de cien científicos de varias partes del mundo
quienes aplican este tipo de radares para diversas observaciones atmosféricas y
geoespaciales.
OBSERVATORIO GEOFÍSICO DE LA UDEP
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha instalado, junto
al radar atmosférico, instrumentos de observación de parámetros geofísicos
tales como un magnetómetro, un radar de capa límite (BLTR) para la medición de
vientos entre 0,5 a 8 km de altura. Asimismo, en agosto del 2007, instaló el
sistema LISN y en
setiembre del 2008, un acelerómetro para la medición de sismos, como parte del
sistema de alerta temprana contra tsunamis.
En junio del 2007, se instaló, en cooperación con el Centro de
Radioastronomía y Astrofísica de la Universidad McKenzie de Sao Paulo, Brasil,
un receptor de baja frecuencia que detecta indirectamente explosiones solares. Todos
los equipos instalados desde 1989 configuran ahora un Observatorio de la
Geofísica Regional.




