El Fenómeno Climático del Niño Costero se produce cuando el
calentamiento anómalo del mar y la atmósfera en el Pacífico tiene implicancias
directas en las costas de Perú y Ecuador correspondientes a la zona del
Pacífico denominada Niño 1+2, que bordea la costa peruana hasta la zona
ecuatorial.
Generalmente ocurre durante los
meses de febrero y marzo, ya que en estos meses se da el cambio de estación en
Norteamérica y Sudamérica. Este fenómeno emerge cuando el aumento de la
temperatura del mar se vincula con las corrientes de aire. Los vientos del
norte, de origen centroamericano, se mueven hacia el sur empujando el aire
caliente hacia las costas peruanas y ecuatorianas, donde las temperaturas
generalmente son más bajas.
La constante
formación de lluvias se debe, por un lado, a la humedad proveniente de la
Amazonía y la sierra peruanas, la cual se junta en el norte costeño, se acumula
y forma más lluvias. Este un proceso natural que ocurre todos los veranos. Sin
embargo, en el presente año, El Niño Costero incrementó las lluvias al sobrecalentar
las aguas del norte peruano. Además, según la meteoróloga del Servicio Nacional
de Meteorología e Hidrología del Perú, Mongabay Latam Andrea
Holguín Herrera (2017), se observó que hubo vientos favorables en el norte que trajeron
aún más humedad del Pacífico ecuatoriano.
Otro factor crucial
fue el debilitamiento del Anticiclón del Pacífico Sur; es decir, de los vientos
fríos del sur, lo cual implicó una falta de equilibro de temperaturas. Por esta
razón, las aguas del mar del norte estuvieron más calientes y hubo más humedad
ocasionando una serie daños naturales, materiales y económicos a lo largo de la
costa peruana.
